Una buena configuración caduca rápido
Precios, disponibilidad, revisiones de placa, GPUs, memorias compatibles y condiciones de proveedor pueden cambiar una propuesta en cuestión de días. Por eso no vendemos una lista fija como si fuese una verdad permanente.
Paso 1: entender el uso real
Antes de hablar de piezas preguntamos para qué se utilizará la máquina. No es lo mismo gaming 4K, simulación, Blender, Unreal Engine, DaVinci Resolve, IA local, arquitectura, audio profesional o un laboratorio multi-GPU.
También necesitamos monitor, software, carga diaria, ruido aceptable, espacio, plazo y ampliaciones previstas. El uso define prioridades.
Paso 2: elegir una arquitectura base
Partimos de una arquitectura de referencia: gaming premium, workstation creativa, IA local o plataforma extrema. Esa base evita empezar desde cero, pero no se convierte automáticamente en factura.
Paso 3: validar compatibilidad completa
Revisamos socket, chipset, BIOS, memoria, líneas PCIe, dimensiones de GPU, fuente, conectores, refrigeración, caja, NVMe y posibles recursos compartidos.
La compatibilidad no es solo “encaja”. También significa que el sistema puede alimentar, refrigerar y utilizar correctamente cada componente durante una carga sostenida.
Paso 4: confirmar disponibilidad, referencia y garantía
Comprobamos componentes realmente suministrables. Si una pieza no tiene sentido por precio, plazo o garantía, proponemos una alternativa que preserve el objetivo del proyecto.
En hardware profesional también verificamos SKU, procedencia, condiciones de material bajo pedido y alcance de la garantía. Esto evita vender hardware antiguo o incierto solo porque aparece en una página.
Paso 5: cerrar la BOM y aprobar
La BOM es la lista exacta de materiales y referencias que formarán la máquina. Cuando queda validada, presentamos propuesta o factura proforma. Solo después de la aprobación reservamos componentes y comenzamos el montaje.
Paso 6: montar, configurar y probar
El alcance acordado puede incluir firmware, perfiles de memoria, curvas de ventilación, sistema operativo, drivers y software inicial. Probamos memoria, CPU, GPU, almacenamiento, temperaturas y carga combinada.
Las pruebas se adaptan al uso. Una workstation de IA, un PC para simulación y una estación de vídeo no se aceptan con el mismo protocolo.
Resultado
El cliente no compra una caja genérica. Compra una máquina diseñada para su trabajo, validada contra el mercado actual y construida con una responsabilidad técnica definida.
Puedes empezar por nuestras arquitecturas de referencia o solicitar una propuesta validada.
















