La decisión no es “pagar una licencia o no”
En una workstation de inteligencia artificial, elegir el sistema operativo define quién asume la integración del driver, CUDA, contenedores, frameworks, almacenamiento, seguridad y pruebas. Una máquina sin sistema puede ser la mejor opción para un equipo técnico con una imagen propia. Para otra empresa, recibir el hardware sin una base validada solo desplaza riesgo y tiempo al primer día de uso.
Cuándo conviene recibirla sin sistema operativo
Entregar la workstation sin sistema tiene sentido cuando el cliente dispone de administración Linux, automatización reproducible o una imagen corporativa que ya define kernel, drivers, CUDA, Docker, políticas de seguridad y observabilidad.
También puede ser apropiado cuando la máquina se integrará en un clúster o infraestructura donde todas las instalaciones deben ser idénticas. En ese caso, VLCExtreme valida el hardware y documenta la configuración, mientras el cliente conserva el control completo del software.
Sin sistema no significa sin responsabilidad: deben quedar claros el alcance de las pruebas hardware y el punto a partir del cual comienza la integración del cliente.
Ubuntu 26.04 LTS o Ubuntu 24.04 LTS
Ubuntu 26.04 LTS es la versión LTS actual y aparece entre las distribuciones soportadas por las versiones actuales de CUDA. Ubuntu 24.04 LTS sigue siendo una base válida y puede resultar preferible cuando un proyecto ya tiene dependencias, imágenes o herramientas certificadas sobre esa versión.
No elegimos automáticamente la versión más nueva. Antes comprobamos:
Versión de driver requerida por la GPU.
Versión de CUDA y compatibilidad del framework.
Soporte de PyTorch, TensorFlow, vLLM, SGLang u otras herramientas.
Kernel, compilador y módulos necesarios.
Compatibilidad con Docker y NVIDIA Container Toolkit.
Requisitos de red, almacenamiento y seguridad del cliente.
La versión correcta es la que puede mantenerse y reproducirse en el entorno real.
Qué debe incluir una instalación Linux profesional
Una instalación validada puede abarcar sistema base, actualizaciones, driver NVIDIA, CUDA cuando el flujo realmente la necesita, Docker, NVIDIA Container Toolkit y las herramientas acordadas. También debe incluir comprobaciones que demuestren que la GPU, memoria, almacenamiento y comunicación con contenedores funcionan correctamente.
No basta con ver el escritorio. Conviene registrar versiones, ejecutar pruebas controladas y entregar una ficha del estado inicial para que futuras actualizaciones tengan una referencia.
Cuándo elegir Windows 11 Pro
Windows tiene sentido cuando el flujo depende de aplicaciones creativas, CAD, plugins o periféricos que no disponen de soporte Linux equivalente. WSL2 puede cubrir parte del desarrollo y la inferencia, pero introduce otra capa que debe validarse con la GPU, almacenamiento y red.
Para una máquina híbrida de creación, gaming e IA, Windows puede ser la opción correcta. Para un servidor de inferencia dedicado, Linux suele simplificar automatización y operación remota.
Evitar precios fijos y porcentajes genéricos
El coste de la integración no debería publicarse como una cantidad universal. No requiere el mismo trabajo instalar un sistema base que preparar drivers, CUDA, contenedores, backends de inferencia, acceso remoto y pruebas de aceptación.
Tampoco existe un porcentaje fiable de clientes que deban elegir una opción. La decisión depende del equipo técnico, el software y quién será responsable de mantener la máquina.
Nuestra recomendación
Define primero quién administrará la workstation después de la entrega. Si existe un equipo técnico con una imagen probada, la entrega sin sistema puede ser limpia y eficiente. Si la organización necesita recibir una plataforma operativa, la instalación y validación deben aparecer como una fase explícita de la propuesta.
Consulta nuestras workstations para inteligencia artificial o solicita una arquitectura validada indicando modelos, frameworks y requisitos de administración.

















